Thursday, March 22, 2018

Entrevista a / Interview with / Entretien avec

Vicente Arnés sscc



Vicente Arnés Cuadrado sscc (1939, Ledesma, Salamanca, España) tiene un récord entre los hermanos SSCC: ha participado en 7 Capítulos Generales. El primero fue el de 1970, con 30 años. El último, el del 2012. Vicente ha tenido la valiosa costumbre de escribir un diario de su presencia en estos siete capítulos. Estas memorias las ha enriquecido con una introducción a cada capítulo y un comentario sobre los documentos elaborados por los respectivos capítulos. El resultado es una pequeña historia de los últimos Capítulos Generales de los hermanos SSCC. La podemos encontrar en la Biblioteca SSCC on line del sitio web de Roma.  V Arnés_Mis 7 Capítulos Generales (1970-2012) 
Sin duda lo que resulta más sabroso de esta obra son sus comentarios en el “diario de sesiones”. Gracias Vicente por esta original aproximación a un aspecto de nuestra historia SSCC. En este post del BLOG SSCC ofrecemos una entrevista con nuestro hermano.

Vicente, cuéntanos en primer lugar qué significa para ti el haber participado en siete Capítulos Generales.
Una oportunidad y una gracia muy especiales. Oportunidad de conocer de cerca a muchos hermanos y hermanas de la Congregación, muy diversos en culturas, lenguas, mentalidades, en formas de concebir la vida, la expresión religiosa y la manera de plasmar el espíritu de la Congregación, y cuyas caras y nombres guardo en mi corazón. Oportunidad de conocer la situación real de la Congregación y de asistir a la marcha y evolución de mi familia religiosa. La gracia de ver en todos esos hermanos y hermanas un ejemplo admirable, una búsqueda maravillosa de fidelidad y pertenencia al Señor y a la Congregación, desde situaciones tan distintas. Y la gracia de participar activamente en la vida de mi Congregación y aportar mi granito de arena.

En el Capítulo de 1970 tenías 30 años. Era el inmediato postconcilio. ¿Qué te llamó más la atención de este Capítulo?
Las dos visiones tan distintas de Vida Religiosa que aparecían continuamente (la preconciliar y la postconciliar). La dureza del enfrentamiento entre ambas posturas. La desorganización y falta de programa en el desarrollo del Capítulo. Las discusiones “bizantinas” que surgían con frecuencia. Las reticencias que aparecían hacia el Gobierno General o “central”. Y, a la vez, la bondad y piedad personal de esos hermanos fuera de la sala capitular.

Capítulo General de 1970, Roma

Dando un salto al último Capítulo General (2012), ¿qué diferencias son las más notables con este Capítulo 42 años más tarde? 
La superación de esas cinco situaciones señaladas en la respuesta anterior, la libertad de expresión, la aceptación de la diversidad, la simultaneidad con las hermanas y el buen ambiente general de oración, trabajo, fraternidad y convivencia.

¿Qué Capítulo te ha dejado más satisfecho personalmente? ¿Por qué?
Creo que el de 1982. Estuvo bien organizado en su preparación y desarrollo. Las tres opciones prioritarias sobre los pobres, la vida comunitaria y la conversión permanente, que dieron origen a tres cartas del Superior General, influyeron mucho. La frase: “construir un mundo más justo en solidaridad con los pobres” se convirtió en un slogan para toda la Congregación, en los años posteriores. El ambiente, dentro y fuera del Capítulo, fue muy bueno. Un auténtico “impulso de aire vital e ilusión renovada” para superar la difícil década anterior.


Capítulo General de 1982, El Escorial

¿Qué Capítulo te ha resultado más difícil? ¿Por qué?
Creo que el de 1970. Yo era muy joven, viví con pasión el Concilio Vaticano II y me costaba aceptar algunas posturas y discusiones.  Me tocó vivir muy de cerca la dificultad para formar Gobierno General y buscar una nueva estructura, a mi parecer inviable. Y tuve que asistir y acompañar la crisis vocacional de un Consejero General que había sido formador mío. Era demasiado para mí.

¿Cuáles han sido los momentos más difíciles, los más duros, que has vivido en estos Capítulos?
Creo que la dificultad para formar Gobiernos Generales repetida en varios Capítulos. El tener que decirle “no” al P. Jan Scheepens, a quien admiraba y quería, cuando en 1976, me propuso para Vicario General. Los problemas de salud que tuve en el Capítulo de 1994. Fueron momentos puntuales. Pero, en general, puedo decir que los Capítulos han sido una gozada espiritual y humana.

Cuando nos reunimos en el nombre del Señor, él está en medio de nosotros. En un Capítulo de una manera singular. ¿Cómo ha sido tu experiencia de Dios en los Capítulo? ¿Ha estado de veras presente el Espíritu de Dios en los capítulos?
Creo que sí. Un Capítulo es una experiencia espiritual muy fuerte. Las celebraciones están muy cuidadas, la diversidad y fervor de los demás te ayuda a caminar hacia lo esencial. La responsabilidad y gravedad de los problemas te animan a una mayor intimidad con el Señor. Los resultados finales y la perspectiva del tiempo te hacen consciente de la presencia del Espíritu en esas reuniones fraternas, de una manera apabullante.

Has sido varias veces “moderador” de las sesiones de Capítulos. ¿Es complicado “moderar” a los hermanos SSCC? ¿Cómo ha sido esta experiencia?
Siempre positiva. Moderar no tiene complicación especial si conoces la técnica. Y el estar entre hermanos facilita mucho las cosas. Es verdad que seguir un diálogo o discusión en lenguas distintas y reaccionar adecuadamente, requiere bastante atención y agilidad mental y, a veces, es un poco cansado. Pero lo he llevado bien.


Capítulo General de 1988, El Escorial, sesión conjunta hermanos y hermanas

Con tu perspectiva histórica, en estos 42 años de participación directa en los Capítulos Generales has tenido la oportunidad de presenciar el desarrollo de la Congregación ¿Qué has observado en ese desarrollo? ¿En qué hemos avanzado como Congregación? ¿Hemos perdido, o se ha debilitado algo en el camino?
El desarrollo de una Congregación religiosa, como es lógico, está muy conectado con el desarrollo social y el desarrollo de la Iglesia. Hemos vivido tiempos muy convulsos en el postconcilio, con muchas idas y vueltas. Creo que hemos avanzado en libertad, democracia interna, aceptación de la diversidad, vuelta a las fuentes, relación con las hermanas, internacionalidad, organización, inserción en la iglesia local. Y hemos perdido en número de hermanos, presencias diversificadas, mística de salida, disponibilidad misionera, exceso de mantenimiento y seguridad, y, sobre todo, falta de creatividad y aceptación de riesgos. 

Este próximo agosto comenzará otro Capítulo General. Por lo que has aprendido hasta ahora, ¿cuál sería tu consejo? ¿Cuál sería tu advertencia? ¿Qué errores habría que evitar repetir?
Un Capítulo general es un acontecimiento salvífico, eclesial y familiar; exige apertura de corazón, acogida del hermano y escucha del Espíritu Santo en un clima de pobreza, libertad, caridad, oración y alegría. La gran pregunta de un Capítulo es siempre esta: ¿Qué quiere Dios de nosotros en este momento del mundo y de la Iglesia? Todo lo demás es relativo. Y el gran error es no distinguir bien lo relativo y lo esencial, o caer en la trampa de lo relativo inmediato. Ningún Capítulo es único ni definitivo. Es parte de una historia a conocer y a seguir…

En medio de los desafíos en el mundo y de la Iglesia, miramos al futuro de nuestra presencia SSCC. Si tuvieras que dirigir un mensaje para las futuras generaciones SSCC, ¿cuál sería?
Que recen todos los días esta oración: Señor, hazme ver los Molokais de este mundo que necesitan Damianes generosos, confiados, alegres, creativos y santos; no permitas que me resigne y dame fuerzas para ofrecerme. Amén.

El Escorial, 1988, firma del Capítulo I de las Constituciones, Mª Pía Lafont y Pat Bradley




Interview with Vicente Arnés sscc

Vicente Arnés Cuadrado sscc (1939 Ledesma, Salamanca, Spain) holds a record among the sscc brothers: he has participated in 7 General Chapters. The first was 1970 when he was 30 years old, the last, that of 2012.  Vicente had the valorous custom of keeping a diary of his attendance at these General Chapters. These memories have been enriched with an introduction to each chapter and a commentary on the documents produced by the respective Chapters. The result is a short history of the recent General Chapters of the brothers. We can access them in the Library Section on line from Rome. (V Arnés_Mis 7 Capítulos Generales (1970-2012)). 
Without a doubt what is most appetizing about these commentaries is a “sessions diary.” Thanks Vicente for this original way to know an aspect of our sscc history. In this post on the SSCC BLOG, we offer an interview with him.

Vicente, above all else what does it mean to you that you were at seven General Chapters?
Opportunity and a grace.  An opportunity to know close-up many brothers and sisters of the Congregation, diverse in culture, languages, mentalities, different in ways of understanding life, religious expression and ways of configuring the spirit of the Congregation and whose names and faces I hold dearly in my heart. In a word, the opportunity to know the lived reality of the Congregation and to be of assistance in the advancement and evolution of my religious family. The grace to admire the example of all these brothers and sisters, marvelously searching out in such diverse situations, to be faithful and attached to the Congregation. The grace to participate actively in the life of my Congregation and to contribute my grain of sand.

At the time of the post conciliar General Chapter of 1970, you were 30 years old. What sticks in your memory?
The two visions of religious life which continuously showed up, pre- and post-conciliar. The toughness and confrontation between these two postures. The disorganization and lack of a program in the development of the Chapter. The discussions were byzantine, over and over. There were reservations towards the General Government, or “central” Government. And at the same time, the goodness and piety of these same brothers outside of the Chapter room.

Jumping ahead forty-two years later to the last General Chapter (2012), what were the more notable differences?
The five problematic areas, noted in the previous answer, were overcome; the liberty of expression, the acceptance of diversity, having the Chapter simultaneously with the sisters and the good environment of prayer, work, fraternity and comradery.

Which Chapter was most personally satisfying and why?
I believe it was the General chapter of 1982.  The Chapter was well organized and played out well. Three priorities had a great influence: the poor, community life and on-going conversion and these later gave rise to three letters of the Superior General. The phrase “to build a more just world in solidarity with the poor,” became a slogan for the whole Congregation in the following years. In and outside the Chapter meetings the atmosphere was splendid. There was fresh air and a renewed vision to overcome the previous difficult ten-year period.


General Chapter 1982, El Escorial. Election of Pat Bradley as Superior General
Which Chapter burned you the most? Why?
I believe the Chapter of ’70. I was really young and living with passion the spirit of Vatican II. And it took a lot to accept some stances and discussions. What hit home was the difficulty of forming a General Government and searching out new structures, which in my opinion were unfeasible. Also, I had to accompany a General councilor as he worked through a vocational crisis, one who had been my own formator. It was all too much for me.

What were the most difficult moments, the roughest through which you have lived?
The difficulty of forming a General Government recurring in many Chapters; the tension of saying “no” to Father Jan Scheepens whom I admired and loved when in 1976 he proposed to nominate me as Vicar General; health problems in 1994: these were moments that stick out.  But in general, I can say the Chapters have been a delight, spiritually and humanly speaking.

When we gather in the name of the Lord, he is in our midst, in a Chapter in a particular way.  What has been your experience of the presence of God with us in Chapter? Was the Spirit of God truly present in those General Chapters?
I believe so. A Chapter is a strong spiritual experience. The celebrations are well prepared, the diversity and fervor of others help you to hang in close to what is essential. The responsibility and the seriousness of the problems push you to a greater closeness with the Lord.  The final results and then a perspective over time make you aware, in an overpowering way, of the presence of the Spirit in those fraternal gatherings.

At various times you have been the “moderator” of Chapter sessions.  Is it complicated to moderate sscc brothers?  How has that experience been for you?
Always positive. If you know the technique, being a moderator is not particularly complicated. The fact of being among brothers makes things easier. It’s true that following a dialogue or a discussion in various languages and responding adequately requires an adequate attention and mental agility and at times, one is a bit tired out. However, I carried it off ok.


General Chapter 1976, Rome
In your historical perspective of 42 years of direct participation in General Chapters, you had the opportunity to be present to the development of the Congregation.  What do you make of this development? How have we moved forward? What have we lost or did anything weaken along the way?
As is logical to expect, the development of a religious Congregation is connected to social development and to the development of the Church. We have lived a lot of upheaval in post conciliar times with a lot of toing and froing. I believe that we have moved forward in freedom, internal democracy, acceptance of diversity, return to the sources, relationship with the sisters, internationality, organization and insertion into the local church. We have lost in the number of brothers, in the diversification of our presence, in the mystic of “going forth”, in the availability for mission, in excessive maintenance and security and above all, the loss of creativity and taking risks.

Another General Chapter begins this August.  For what you know of it so far, what would be your advice? Warning? What errors do we need to avoid repeating?
A General Chapter is a saving event of church and family. It demands openness of heart, acceptance of the other as brother, listening to the Holy Spirit in a climate of poverty, liberty, charity, prayer and joy.  The scintillating question of every Chapter is what does God want of us in this moment of the world and of the church? Everything else is relative. The great error is not making the distinction between what is relative and what is essential, or falling into the trap of the immediately relevant. No Chapter is unique nor definitive. It is part of a history to be known and to be followed……

In the midst of the challenges in world and church, we look to the future of our sscc presence. If you had to deliver a message to future sscc generations, what would it be?
That every day we pray this prayer: Lord make me see the “Molokais” of this world that need “Damiens”: generous, entrusted, happy, creative and holy; do not allow me to give up but give me the zest to offer myself. Amen.


General Chapter 2012, Rome. Retreat day. 



Entretien avec Vicente Arnés sscc

Vicente Arnés Cuadrado sscc (1939, Ledesma, Salamanque, Espagne) bat un record parmi les frères SSCC : il a participé à 7 chapitres généraux ! Le premier était en 1970, il avait 30 ans. Et le dernier, celui de 2012. Vicente a eu la bonne habitude de tenir le journal de sa présence à ces sept chapitres. Il a apporté un plus à ces souvenirs en faisant précéder chaque chapitre d’une introduction et en ajoutant un commentaire sur les documents produits par les chapitres respectifs. Il en résulte ainsi un bref historique des derniers chapitres généraux des frères SSCC que nous pouvons retrouver à la bibliothèque SSCC en ligne du site web de Rome.  V Arnés_Mis 7 Capítulos Generales (1970-2012) 

Sans doute, ce qui est encore le plus savoureux de ce travail ce sont les commentaires que l’on trouve dans le « Journal des sessions ». Merci, Vincent, pour cette approche originale sur un aspect de notre histoire SSCC. Dans ce post du BLOG SSCC, nous présentons une interview avec notre frère.

Vicente, dis-nous tout d’abord ce que signifie pour toi d’avoir participé à sept chapitres généraux.
Ce fut une occasion et une grâce très particulières. Occasion de connaître de près beaucoup de frères et de sœurs de la Congrégation, très différents selon les cultures, langues et mentalités, les manières de concevoir la vie, les expressions religieuses et la façon de s’approprier l’esprit de la Congrégation par des personnes concrètes dont les visages et les noms me restent gravés au cœur. Occasion d’apprendre à connaître la situation réelle de la Congrégation et de constater les progrès et l’évolution de ma famille religieuse. La grâce de voir en tous ces frères et sœurs un exemple admirable de fidélité et d’appartenance au Seigneur et à la Congrégation, à partir de situations très différentes. Et la grâce de participer activement à la vie de ma congrégation et d’y apporter mon petit grain de sable.

Au chapitre de 1970 tu avais 30 ans. C’était la période juste après le concile. Qu’est-ce qui t’a marqué plus particulièrement de ce chapitre ? 
Deux visions très différentes de la vie religieuse (la préconciliaire et la postconciliaire) qui apparaissaient à tout moment. Avec une confrontation très dure entre deux positions. Un manque d’organisation et de programmation sur le déroulement du chapitre. Les discussions « byzantines » qui surgissaient très fréquemment. La méfiance qui se manifestait face au gouvernement général ou « central ». Et, en même temps, la bonté et la piété personnelle de ces frères hors de la salle capitulaire.

Chapitre général de 1988, El Escorial
Faisant un saut jusqu’au dernier chapitre général (2012), quelles sont les différences les plus notables avec le premier chapitre, 42 ans plus ta
rd ? La disparition des cinq situations évoquées dans la réponse précédente, avec une liberté d’expression, une acceptation de la diversité, la coordination avec les sœurs et la bonne ambiance générale de prière, de travail, de fraternité et de convivialité.

Quel chapitre t’a apporté le plus de satisfaction personnelle ? Et pourquoi ?
Je pense que c’est celui de 1982. Il y avait une bonne organisation aussi bien pour la préparation que dans son déroulement. Les trois options prioritaires pour les pauvres, la vie communautaire et la conversion permanente, qui donnèrent lieu à trois lettres du supérieur général, ont beaucoup influencé la bonne marche. Le thème : « Pour construire un monde plus juste en solidarité avec les pauvres » est devenu un slogan pour la Congrégation entière, dans les années suivantes. L’atmosphère, autant au cours des séances du chapitre qu’en dehors, était très bon. Un authentique « souffle vivifiant et un enthousiasme renouvelé » pour dépasser les difficultés de la décennie précédente.

Quel chapitre t’a paru le plus difficile ? Et pourquoi ?
Je crois que c’est celui de 1970. J’étais très jeune, je vivais avec passion le Concile Vatican II et il m’était difficile d’accepter certaines positions et discussions. J’ai dû vivre de très près les difficultés à former un Gouvernement général et à travailler pour une nouvelle structure, impossible, à mon avis. De plus j’ai dû assister et accompagner la crise vocationnelle d’un Conseiller général qui avait été mon formateur. C’était trop pour moi.

Quels ont été les moments les plus difficiles, les plus durs, que tu as vécus en ces chapitres ?
Je crois que c’est la difficulté, qui est revenue à chaque chapitre, de former un gouvernement général. Le fait de devoir dire « non » au P. Jan Scheepens, que j’admirais et aimais, lorsqu’en 1976, il m’a proposé d’être son vicaire général. Les problèmes de santé qui m’ont touché au chapitre de 1994. Ce furent des moments passagers. Mais, en général, je peux dire que les chapitres ont été pour moi une joie humaine et spirituelle.

Chapitre général de 1994, Rome
Quand on se réunit au nom du Seigneur, on dit qu’il est au milieu de nous. Et à un chapitre de manière encore plus particulière. Quelle a été ton expérience de Dieu en ces chapitres ? L’Esprit de Dieu a-t-il été vraiment présent en ces chapitres ?
Je crois que oui. Un chapitre est une expérience spirituelle très forte. Les célébrations sont très bien préparées, la diversité et la ferveur des autres frères t’aide à aller à l’essentiel. La responsabilité et la gravité des problèmes t’incitent à une plus grande intimité avec le Seigneur. Les résultats finaux et la perspective du temps te font prendre conscience de la présence de l’Esprit en ces rencontres fraternelles, d’une manière extraordinaire

Tu as été à plusieurs reprises « modérateur » de sessions des chapitres. Est-ce compliqué d’être « modérateur » auprès de frères SSCC ? Comment as-tu vécu cette expérience ?
Toujours d’une manière positive. Etre « modérateur » n’est pas compliqué quand tu connais la technique. Et être au milieu de frères facilite grandement les choses. C’est vrai que suivre un échange ou un débat en différentes langues et réagir de manière appropriée, requiert beaucoup d’attention et d’agilité mentale et parfois cela devient fatigant. Mais je crois l’avoir bien vécu.

Père Esteban Gumucio, au Chapitre Général de 1970
Avec ta vision historique, en 42 ans de participation directe aux chapitres généraux, tu as eu l’occasion de suivre l’évolution de la Congrégation. Qu’as-tu pu observer en cette évolution ? En quoi avons-nous avancé comme congrégation ? Avons-nous perdu ou nous sommes-nous affaiblis sur quelques points en chemin ?
L’évolution d’une congrégation religieuse est très liée, bien évidemment, à l’évolution de la société et de l’Eglise. Nous avons vécu des temps très agités dans la période postconciliaire, avec de nombreux allers et retours. Je pense que nous avons avancé dans le domaine de la liberté, la démocratie, l’acceptation de la diversité, le retour aux sources, la relation avec les sœurs, l’internationalité, l’organisation de l’insertion dans une Eglise locale. Nous avons perdu en nombre de frères, de présences diversifiées, de mystique de « sortie », de disponibilité missionnaire, d’excès de maintien du « statu quo », de sécurité et, surtout, du manque de créativité et de prise de risque.

Au prochain mois d’août, commencera un nouveau chapitre général. Avec tout ce que tu as appris jusqu'à présent, quels seraient tes conseils ? Quel serait, à ton avis, l’attention à avoir ? Quelles erreurs faudrait-il éviter de répéter ? 
Un chapitre général est un événement de Salut, d’Eglise et de famille ; Cela exige une ouverture du cœur, l’accueil du frère et écoute de l’Esprit Saint dans un climat de pauvreté, de liberté, de charité, de prière et de joie. La grande question d’un chapitre est toujours celle-ci : Que veut Dieu de nous à cette époque du monde et de l’Eglise ? Tout le reste est relatif. Et la grande erreur est de ne pas bien distinguer entre l’essentiel et le relatif, ou de tomber dans le piège du relatif immédiat. Aucun chapitre n’est unique ni définitif. Il fait partie d’une histoire à comprendre et à suivre...

Au cœur des défis du monde et de l’Eglise, nous regardons l’avenir de notre présence SSCC. Si tu avais un message à livrer aux générations futures, SSCC, quel serait-il ? 
Qu’elles prient chaque jour avec cette prière : « Seigneur, fais-moi percevoir les « Molokai » de ce monde qui ont besoin des « Damien » généreux, confiants, joyeux, créatifs et saints ; ne permets pas que je me résigne et donne-moi la force de me livrer. Amen. »

Chapitre Général de 2000, Rome

Chapitre Général de 2006, Rome

2012, Rome



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